jueves, 30 de agosto de 2012

Orlando Guevara Núñez, Escriba de Castro

Sierra Maestra: ¡Siempre junto a la Revolución!

Escrito por Orlando Guevara Núñez


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Santiago de Cuba, agosto 25.- El periódico Sierra Maestra está inmerso en la jornada por el aniversario 55 de su fundación. Nació y creció en el fragor de la lucha clandestina, hasta el triunfó la Revolución que desde sus páginas fue preconizada y defendida.
La propaganda clandestina fue tarea de primer orden del Movimiento Revolucionario 26 de Julio en la lucha contra la tiranía batistiana. Desde su prisión en Isla de Pinos, Fidel, en carta a Melba Hernández, había definido: "Considero que en estos momentos la propaganda es vital; sin propaganda no hay movimiento de masas y sin movimiento de masas no hay revolución posible".
Mucho antes, en marzo de 1952, Fidel había escrito un artículo en el cual, al denunciar la censura de prensa, afirmaba: "Los vendidos y los timoratos dicen que hay libertad de prensa y de palabra: sí para hablar a favor de Batista o para enjuiciarlo dulzonamente, no para decir la verdad y desenmascararlo de pie a cabeza. Pero la verdad será dicha revolucionariamente, desafiando la represión".
La propaganda clandestina, desde esa época, desempeñó ese papel a través de diversas publicaciones. En Santiago de Cuba, el Movimiento Revolucionario 26 de Julio tuvo cómo su órgano oficial de difusión a Boletín Informativo y Ultimas Noticias, hasta que su Dirección Nacional decidió que adoptara el nombre de Sierra Maestra.
Esa decisión no fue sólo para Oriente. Quedó establecido que el periódico Revolución sería el Órgano Nacional, mientras que Sierra Maestra se editaría como órgano oficial del 26 de Julio en las seis provincias del país, comenzando su edición en La Habana, donde, junto a Santiago de Cuba, tuvo más estabilidad. Para esa fecha, ya había caído Frank País.
Así, desde su mismo nacimiento, Sierra Maestra cumplió su misión de denunciar los crímenes de la tiranía, llamar al pueblo al combate, informar la verdad sobre los partes de guerra - totalmente tergiversados por la dictadura- y explicar las proyecciones de la Revolución.
Cada edición tenía como fuente los partes de guerra e informes emitidos por la Comandancia Central del Ejército Rebelde, los escritos de Fidel, de Raúl, de la Coordinación del Movimiento, además de los partes de los responsables de grupos de acción en la provincia. También se nutrían las ediciones, de las transmisiones de Radio Rebelde. Un principio nunca violado, fue el de decir siempre la verdad.
Los crímenes, la represión y los abusos de la tiranía en centros laborales, zonas campesinas y ciudades, eran reflejados en Sierra Maestra, donde tenían espacio también artículos y comentarios dirigidos a la población y a determinados sectores, reflejando sus intereses y esclareciendo el camino para defenderlos, dentro de un marco profundamente unitario.
Un paso importante en este sentido, fue la publicación de Vanguardia Obrera, como Órgano Oficial de la Sección Obrera del Movimiento Revolucionario 26 de Julio, con el objetivo de concientizar a la clase obrera sobre su precaria situación dentro del sistema capitalista y el camino para su verdadera liberación. Esta publicación permaneció, luego del triunfo, insertada en el periódico.
El último número clandestino de Sierra Maestra, fue distribuido en medio del fervor de la victoria de la Revolución, proclamada por Fidel Castro en la ciudad de Santiago de Cuba. A partir de entonces, comenzó a forjarse otra etapa en su historia.
El Movimiento Revolucionario 26 de Julio había impartido instrucciones a su frente de Propaganda, para ocupar los medios de prensa escrita y radial al producirse el momento del triunfo. Y la orientación fue cumplida. En Santiago de Cuba fueron tomados los periódicos Prensa Universal, Libertad –perteneciente al asesino Rolando Masferrer- y el Diario de Cuba. En este último se prepararon las condiciones para continuar la edición de Sierra Maestra.
En esa ocasión, sin embargo, por decisión de Carlos Franqui –luego traidor- en nombre de la dirección nacional del Movimiento 26 de Julio, esta publicación salió con el nombre de Revolución, pues él no aceptó el de Sierra Maestra. Así se mantuvo, hasta que el 14 de ese propio enero recuperó el nombre que le pertenecía.
En 1982, al cumplirse al aniversario 25 de la fundación de Sierra Maestra, se realizó una acuciosa labor de localización y organización de los hombres y mujeres que habían dado vida a este periódico en la clandestinidad.
Ardua fue la labor, no solo por el tiempo transcurrido, sino, sobre todo, por la forma compartimentada del trabajo. Unos lo escribían, otros lo editaban y otros lo distribuían, pero entre ellos no se conocían. El periódico se editó en distintos lugares y por distintas personas. Y nunca dejó de salir a la calle, aunque algunos compañeros y compañeras fueran detenidos o tuvieran que pasar a otras funciones. Es conocido el caso de una persona que entregó a otra el Sierra Maestra, con la habitual recomendación de "Léalo y páselo". Lo menos que sospechaba el "distribuidor" era que le estaba entregando el periódico a quien lo había editado, en un túnel, en su propia casa.
En las calles del Santiago de Cuba rebelde y en la indómita provincia de Oriente, decenas de hombres y mujeres escribían, editaban y distribuían Sierra Maestra a riesgo de su propia vida. Lo hacían a veces casi delante de los esbirros de la tiranía.
Hoy son disímiles los testimonios brindados por estos combatientes clandestinos. Cada uno narra lo que vio, lo que vivió, lo que hizo. Y de esas historias individuales, está formada la historia grande, la de un periódico que ahora, al cumplir 55 años, es parte de la historia, aún más inmensa, que es la Revolución cubana.
Se cuentan, entre estos testimonios, los de Enzo Infante Urivazo (Bruno); el general de brigada José Nivaldo Cause (Guillermo) y Miguel Deulofeu Ramos (Leopoldo) quienes en ese orden fueron responsables de propaganda del Movimiento Revolucionario 26 de Julio en Oriente, estando a su cargo todo lo relacionado con Sierra Maestra. La destacada revolucionaria Gloria Cuadras de la Cruz, quien los había antecedido en ese cargo desde la fundación del Movimiento en la provincia, había trabajado la propaganda directamente en el medio radial. Otros muchos combatientes –hombres y mujeres- han aportado valiosas informaciones.
Es necesario, sin embargo, a nuestro juicio, editar algún material que sintetice esa rica historia en cada una de sus etapas y sirva a la presente y futuras generaciones como fuente de estudio sobre los antecedentes, surgimiento y desarrollo de este órgano de prensa en la clandestinidad en Santiago de Cuba.
En fecha todavía cercana, la Presidencia de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) en justo reconocimiento, entregó su máxima distinción, la Félix Elmuza, a más de 70 fundadores de Sierra Maestra en la clandestinidad, vivos, principalmente en Santiago de Cuba y otros residentes ahora e n la capital del país y otras provincias. El acuerdo incluyó la entrega de una medalla acreditativa –post morten- de esa distinción, atesorada en la Sala de Historia del periódico, adjuntados los nombres de los también más de 70 fundadores ya fallecidos.
Desde los primeros momentos de su existencia después del triunfo, cientos de hombres y mujeres, en distintas etapas, han asumido, y cumplido , la misión de seguir conduciendo a Sierra Maestra en su interminable, incansable e inclaudicable misión de defender a la Revolución cubana.
Muchos de estos hombres y mujeres, no tenían al inicio los conocimientos relacionados con esa labor. Pero no faltaron la dedicación, la pasión revolucionaria y el empeño de aprender. No han faltado desaciertos y errores propios de quienes trabajan, pero ninguno de éstos ha manchado la grandeza de la obra.
Sierra Maestra –y su colectivo en las distintas etapas- ha trasladado a sus páginas la historia de trabajo, de sacrificio y lucha de la Revolución; junto al pueblo ha vibrado de alegría por los triunfos y de dolor ante las adversidades. Ha compartido trincheras de ideas junto a las de piedra- incluyendo las misiones internacionalistas- y ha sabido estar, en cada momento, a la altura de su tiempo.
Hoy, una parte importante de este colectivo está integrada por jóvenes que a sus cualidades revolucionarias unen la de la profesionalidad. Pienso que, más que de relevo, vale hablar de continuidad. Siendo así, hay razones para afirmar que, después de 55 años de fundado Sierra Maestra tiene su continuidad asegurada.
Es ése el mejor homenaje a quienes fundaron nuestro periódico en la clandestinidad, a quienes lo continuaron y a quienes lo han sostenido hasta aquí.
Un día, en carta al colectivo de Sierra Maestra, el hoy Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro, le expresó su seguridad de que con su aporte se podría contar en los combates presentes y los que están por venir.
Esa confianza no será jamás defraudada. Así será en la paz. Y volverá a ser en la guerra si el enemigo lo impone. Y aún en las condiciones más difíciles, como lo hicieron sus fundadores, Sierra Maestra seguirá acompañando a nuestro pueblo en la lucha, en los combates y en la victoria.





Orlando  Guevara  Núñez - Tf: 633406      
G-2 Apto.5 Dtto.J.Martí

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